La Argentina de Ayer · 5 min read
Eva Perón: la mujer que cambió la política argentina para siempre
Eva Perón: la mujer que cambió la política argentina para siempre
Hay personas que dejan una marca tan profunda que, décadas después de su muerte, todavía generan pasión. Eva Perón es una de ellas. Para algunos fue una santa, para otros una amenaza. Pero lo que nadie puede negar es que transformó la Argentina de una manera que ninguna otra figura había logrado antes. Y lo hizo en apenas ocho años, desde 1945 hasta su muerte en 1952, cuando tenía solo 33 años.
De dónde venía Evita
Eva María Duarte nació el 7 de mayo de 1919 en Los Toldos, un pueblo chico de la provincia de Buenos Aires. Era hija de una familia humilde y fue criada sin el reconocimiento legal de su padre, que tenía otra familia. Esa experiencia de exclusión social la marcó para siempre. A los 15 años se fue sola a Buenos Aires a buscar trabajo como actriz. No fue fácil: vivió en pensiones baratas, consiguió papeles pequeños en el teatro y la radio, y fue construyendo su carrera de a poco.
En 1944, en un festival benéfico en el Luna Park, conoció al coronel Juan Domingo Perón, que en ese momento era el hombre fuerte del gobierno militar. Se enamoraron y se casaron en 1945. A partir de ahí, la vida de Eva cambió para siempre, y con ella, la vida de millones de argentinos.
Lo que hizo cuando llegó al poder
Cuando Perón ganó las elecciones en 1946, Eva no se quedó en casa esperando. Tomó un rol activo y completamente nuevo para una primera dama en la Argentina. Creó la Fundación Eva Perón, que usó para construir hospitales, hogares de tránsito para mujeres que llegaban solas a la ciudad, escuelas, y hogares para ancianos. No era caridad de arriba hacia abajo: Eva atendía personalmente a la gente, escuchaba sus pedidos, repartía máquinas de coser, bicicletas, ropa. Fue algo que no se había visto antes en el país.
Pero quizás su logro más importante fue el voto femenino. En 1947, Argentina aprobó la ley que le dio a las mujeres el derecho a votar por primera vez en su historia. Eva fue la impulsora más visible de esa causa. Cuando en 1951 las mujeres votaron por primera vez en unas elecciones presidenciales, muchas lo hicieron pensando en ella. Eso no fue un detalle menor: fue una revolución silenciosa que cambió la democracia argentina para siempre.
Por qué generaba tanto odio y tanto amor al mismo tiempo
Eva Perón era incómoda para mucha gente, especialmente para la élite tradicional argentina. Venía de abajo, hablaba fuerte, no disimulaba de dónde venía. Usaba joyas y ropa cara, pero al mismo tiempo se presentaba como la voz de los descamisados, como ella llamaba a los trabajadores y los pobres. Para sus seguidores, era "la madre de los humildes". Para sus críticos, era una actriz oportunista que usaba el poder de su marido para acumular influencia propia.
Lo cierto es que tenía un poder real. Manejaba la Fundación con autonomía, tenía llegada directa a sindicatos, y era capaz de hablar en actos políticos con una energía que Perón no tenía. Su relación con las masas era visceral: lloraba con la gente, los abrazaba, los escuchaba. Eso era algo nuevo y poderoso en la política argentina, y asustaba a quienes creían que el poder era cosa de hombres con apellidos importantes.
Los últimos años y una muerte que se volvió mito
En 1950, a Eva le diagnosticaron cáncer de cuello uterino. Siguió trabajando aunque estaba enferma, y en 1951 impulsó su candidatura a vicepresidenta junto a Perón. La CGT y el movimiento obrero la apoyaban con fervor. Pero el Ejército se opuso firmemente, y Eva, ya con la salud deteriorada, renunció a la candidatura en un discurso emotivo que fue transmitido en vivo por radio. Millones lloraron ese día.
Murió el 26 de julio de 1952. Tenía 33 años. El país entró en un duelo masivo que duró días. Colas de personas que querían despedirse se extendían por kilómetros en Buenos Aires. El gobierno la declaró Jefa Espiritual de la Nación. Después de su muerte, su cuerpo fue embalsamado con una técnica elaboradísima, con la idea de conservarlo de manera permanente. Lo que pasó con ese cuerpo después fue una historia aparte, llena de giros increíbles.
El dato que casi nadie sabe
Cuando Perón fue derrocado en 1955 por un golpe militar, el cuerpo embalsamado de Eva desapareció. Los militares que tomaron el poder querían borrar todo rastro del peronismo, y eso incluía los restos de Evita. Su cuerpo estuvo escondido durante 16 años. Fue trasladado en secreto a Italia, enterrado bajo un nombre falso en un cementerio de Milán, y recién en 1971 fue devuelto a Perón, que vivía exiliado en España. Cuando Perón murió en 1974, el cuerpo de Eva fue repatriado a Argentina. Hoy descansa en el cementerio de la Recoleta en Buenos Aires, en una bóveda blindada diseñada especialmente para protegerla.
Pregunta de repaso
¿En qué año se aprobó en Argentina la ley del voto femenino, y cuál fue el rol de Eva Perón en ese proceso?
Pensá en lo que leíste: no fue algo que simplemente "sucedió", sino que hubo una persona concreta que lo empujó desde adentro del poder. ¿Cambia eso la manera en que entendés ese logro histórico?
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